La Tarifa indexada de luz es un tipo de luz a precio variable sujeto a los cambios diarios del mercado mayorista de la energía (OMIE). De esta forma, ofrece 24 precios diferentes cada día. Pertenece al mercado libre de electricidad.
No confundir con la tarifa PVPC, la cual forma parte del mercado regulado.
Tampoco debemos confundirlo con las tarifas fijas, donde el precio se mantiene estable durante un periodo determinado de tiempo.
Las tarifas indexadas varían según la evolución del mercado energético. Esto significa que si el precio de la electricidad sube, el coste de la tarifa indexada también lo hará; y si baja, la factura se reducirá.
Esta modalidad puede ser ideal para quienes pueden ajustar su consumo a las horas de menor precio, pero también requiere estar atento a las fluctuaciones del mercado para evitar costes elevados en picos de demanda.
¿Cuánto cuestan las tarifas indexadas?
El cálculo del precio final de una tarifa indexada se compone de los siguientes elementos:
Precio del mercado mayorista: El precio por kWh varía cada hora según la oferta y demanda en la subasta del mercado eléctrico (OMIE). Puedes consultarlo en tiempo real en nuestra página Precio luz hoy.
Peajes y cargos regulados: Son costes fijos establecidos por el Gobierno, destinados a mantener la red eléctrica y cubrir otros costes del sistema.
Margen de la comercializadora: Es la comisión que cobra la compañía por gestionar la compra de la energía.
Otros conceptos: Como la potencia contratada, impuestos y posibles servicios adicionales que veremos posteriormente en el análisis de una factura indexada.
¿Cómo se fija el precio diario en una tarifa indexada de luz?
Precio de la luz en tarifas indexadas: De esta forma, el coste o precio de una tarifa indexada depende del precio del mercado mayorista, que cambia cada hora. En momentos de baja demanda (por ejemplo, de madrugada), los precios pueden ser más bajos que en una tarifa fija. Sin embargo, en horas punta, el coste del kWh puede ser más elevado.
Zona
Precio medio
Precio mínimo
Precio máximo
Península, Baleares y Canarias
0.1124 €/kWh
0.03266 €/kWh
0.18533 €/kWh
Ceuta y Melilla
0.1124 €/kWh
0.03266 €/kWh
0.18533 €/kWh
Tabla actualizada a [23/02/2025]
Análisis de una tarifa indexada en una factura
A continuación, os exponemos un ejemplo de lo que veríamos en una factura de una tarifa indexada.
En una factura de luz con tarifa indexada, el precio de la electricidad varía según el mercado mayorista y se refleja en la sección de "Costes regulados", detalle de la factura u "Otros conceptos". Este sistema permite ver el precio por kWh aplicado en cada hora del día, junto con el margen que cobra la comercializadora.
Los elementos clave que determinan el precio de una factura con una tarifa indexada son:
Establecidos por el Gobierno para el mantenimiento de la red eléctrica.
Incluyen costes como transporte y distribución de electricidad.
Cuota de Gestión
Es el margen que cobra la comercializadora por gestionar la compra de energía.
Suele ser un importe fijo mensual o un porcentaje sobre el consumo.
Impuesto Eléctrico
Actualmente es del 5,11% sobre la suma del término de energía y la potencia contratada.
Alquiler del Contador
Se paga si el contador no es propiedad del usuario.
Su coste oscila entre 0,81 y 1,36 EUR al mes.
IVA
En España, actualmente es del 21% sobre el total de la factura.
Así, la imagen anterior sería un ejemplo de una casa con un consumo de 270 kWh al mes y una potencia contratada de 3,45 kW.
Este ejemplo muestra cómo se estructuran los costes en una tarifa indexada y permite entender mejor su impacto en el consumo doméstico.
Concepto
Cantidad
Importe (EUR)
Término de potencia
3,45 kW
15
Término de energía
270 kWh
45,9
Peajes y cargos
-
10
Cuota de gestión
-
3,5
Impuesto eléctrico (5,11%)
-
3,15
Alquiler de contador
-
1,1
IVA (21%)
-
16,4
Total a pagar
-
94,05
Tarifa indexada vs PVPC: ¿Cuál es mejor?
La tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) también se basa en el precio del mercado mayorista, pero con diferencias en su aplicación y en los márgenes adicionales.
La tarifa indexada pertenece al mercado libre; la tarifa PVPC al mercado regulado.
La PVPC se actualiza cada hora con un margen fijo, mientras que la tarifa indexada puede incluir otros costes adicionales.
La PVPC sólo pueden acogerse hogares con una potencia eléctrica de hasta 10 kW, mientras que la tarifa indexada puede contratarse para potencias inferiores o superiores a esos 10 kW.
Con la tarifa PVPC puedes acogerte al bono social de luz, con la tarifa indexada no puedes.
Normalmente, en la indexada se cobra una cuota de gestión, lo cual no suele pasar en la PVPC.
Para más detalles sobre la PVPC, visita nuestro artículo sobre la tarifa PVPC.
Característica
Tarifa Indexada
Tarifa PVPC
Tipo de mercado
Mercado libre
Mercado regulado
Precio variable
Basado en el mercado mayorista + margen de la comercializadora
Precio fijado por el Gobierno según OMIE
Requisitos de contratación
Cualquier usuario
Sólo para potencias < 10 kW
Bono social
No disponible
Disponible para consumidores vulnerables
Cuota de gestión
Puede incluir un coste adicional
Normalmente no aplica
Variabilidad del precio
Cambia según el mercado mayorista y peajes
Se ajusta por franjas horarias con precios regulados
Diferencias entre una tarifa de luz indexada y con precio fijo
En el mercado libre, los usuarios pueden elegir entre diferentes tipos de tarifas eléctricas, siendo las más comunes la tarifa indexada y la tarifa con precio fijo. La principal diferencia entre ambas radica en la manera en que se establece el precio de la electricidad:
En la tarifa indexada, el precio varía cada hora según el mercado mayorista de la electricidad (OMIE), reflejando la oferta y la demanda en tiempo real.
En la tarifa con precio fijo, el precio del kWh se establece por contrato y se mantiene estable durante un período determinado, generalmente de 12 meses.
Ambas opciones tienen ventajas y desventajas, dependiendo del perfil de consumo y la tolerancia al riesgo ante la variabilidad de precios.
La tarifa con precio fijo evita fluctuaciones en la factura causadas por cambios en el mercado eléctrico. Su principal ventaja es la previsibilidad y la tranquilidad de saber que el importe a pagar por el consumo energético no cambiará, independientemente de la evolución del mercado.
Dentro de esta modalidad, existen distintas variantes:
Tarifa estable: el precio del kWh es el mismo durante las 24 horas del día.
Tarifa con discriminación horaria: el precio del kWh varía según las franjas horarias establecidas por el Gobierno:
Punta: horario más caro (10:00-14:00 y 18:00-22:00 de lunes a viernes).
Llano: precio intermedio (08:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-00:00 de lunes a viernes).
Valle: horario más barato (00:00-08:00 de lunes a viernes y todo el fin de semana).
Tarifa plana: el usuario paga una cuota mensual fija basada en su consumo promedio, evitando variaciones en el pago mensual.
Entre las desventajas de la tarifa con precio fijo se encuentra que no permite aprovechar los momentos de precios bajos en el mercado mayorista y suele incluir un margen adicional para cubrir posibles subidas en el mercado.
Frente a esto, la tarifa indexada presenta ventajas como:
Mayor ahorro potencial: En momentos de baja demanda, el precio de la luz puede ser muy competitivo.
Transparencia: Se conoce el precio real de la luz en cada momento y se puede consultar en la web de Red Eléctrica de España (REE).
Más competitiva a largo plazo: En periodos de estabilidad o bajadas en el mercado mayorista, puede ser más económica que una tarifa fija.
Pero también tiene desventajas:
Inestabilidad: Si los precios del mercado suben, el coste de la factura también aumentará.
Necesidad de planificación: Es recomendable adaptar el consumo a las horas más baratas para maximizar el ahorro.
Cuota de gestión: Algunas comercializadoras cobran una cuota mensual por la gestión de la compra de energía.
Característica
Tarifa Indexada
Tarifa con Precio Fijo
Tipo de mercado
Mercado libre
Mercado libre
Variabilidad del precio
Varía cada hora según el mercado mayorista
Precio fijo durante 12 meses
Ahorro potencial
Puede ser más barata en momentos de baja demanda
No varía según el mercado
Previsibilidad
Baja, el coste depende del mercado
Alta, siempre se paga el mismo precio por kWh
Requiere planificación
Sí, para aprovechar precios bajos
No, el precio siempre es el mismo
Ideal para
Usuarios que pueden adaptar su consumo
Usuarios que prefieren estabilidad en la factura
Cuota de gestión
Puede aplicarse (no siempre)
No hay cuota, pero la comercializadora añade un margen
Recomendable para
Consumidores dispuestos a asumir riesgos
Consumidores que buscan estabilidad y comodidad
Mejores tarifas indexadas de luz en 2025 en el mercado libre
Algunas compañías ofrecen tarifas indexadas competitivas con distintos modelos de facturación y costes de comercialización. Es recomendable comparar opciones antes de contratar.
¿Conviene contratar una tarifa indexada de luz?
Si eres flexible con tu consumo y puedes aprovechar las horas de menor coste, una tarifa indexada puede ser una excelente opción.
No obstante, el mercado mayorista puede sufrir etapas con alzas de precios debido principalmente a:
Precio de la materia prima: gas, petróleo o carbón
Condiciones climáticas adversas
Exportación de la energía
Demanda energética (por ejemplo, en invierno o verano)
El incremento de los precios del mercado mayorista hoy día se debe a:
Aumento en los precios del gas natural: El gas natural es una fuente clave para la generación de electricidad en España. Las fluctuaciones en su precio impactan directamente en el coste de producción eléctrica. En enero de 2025, el precio medio del mercado mayorista de electricidad en España alcanzó los 96,69 euros/MWh, lo que representa un aumento del 30,9% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Disminución de las reservas de gas en Europa: Las reservas han experimentado una notable disminución, generando incertidumbre en el suministro y ejerciendo presión al alza sobre los precios del gas y, por ende, de la electricidad. En febrero de 2025, los inventarios de gas en la UE cayeron por debajo del 50%, 19 bcm menos que el año pasado y 7 bcm por debajo del promedio quinquenal. Para alcanzar el 90% de llenado, Europa debe inyectar 55 bcm este verano, lo que presiona el mercado y eleva precios.
Condiciones climáticas adversas: Las bajas temperaturas en Europa durante el invierno han incrementado la demanda para calefacción, y las situaciones anticiclónicas han reducido la generación eólica, aumentando la dependencia de combustibles fósiles.
Incremento en los costos de emisiones de CO₂: El encarecimiento de los derechos de emisión ha elevado los costos operativos de las plantas generadoras que utilizan combustibles fósiles, repercutiendo en el precio final de la electricidad.
Sistema de fijación de precios marginalista: El precio final se determina por la última unidad de energía necesaria para satisfacer la demanda, que suele provenir de fuentes más caras como el gas, lo que amplifica el impacto de las fluctuaciones en los precios del gas.
Esta situación hace que, en algunos casos, las tarifas indexadas no sean rentables de contratar. Lo más recomendable es utilizar un comparador de luz para saber qué tarifa te conviene más y pagar menos.
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